Un nuevo estudio movió el tablero en Jáchal: el acuífero de Pampa del Chañar, que abastece de agua potable a la zona, resultó más chico de lo que se pensaba. Además, sus niveles bajaron en promedio 10 metros.
La investigación la hizo el geólogo y docente de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) Gerardo Cabrera, del Gabinete de Hidrogeología. El trabajo fue presentado en el XIII Congreso Argentino de Hidrogeología, en Mar del Plata.
El estudio actualiza el modelo que venía desde 2007, armado por el Centro Regional de Aguas Subterráneas. Para eso, Cabrera sumó nuevos sondeos eléctricos verticales, una técnica que sirve para leer qué pasa bajo tierra y detectar agua subterránea.
El dato fuerte es que el agua no llega tan al norte como marcaba el modelo anterior. O sea, el sistema era más acotado de lo que se creía, y eso obliga a revisar la base con la que se venía mirando el asunto.
El geólogo también advirtió que la recarga del acuífero podría ser menor que la calculada hace años, porque los registros usados eran de 1968 a 1985 y hoy las lluvias vienen más flacas. Por eso pidió recuperar la red de estaciones meteorológicas y hacer monitoreo permanente, porque acá no alcanza con mirar el cielo y cruzar los dedos, ¿no?

