En el Centro Cívico metieron mano a la iluminación y el cambio ya se nota en la boleta. Desde hace dos años, el Ministerio de Infraestructura, Agua y Energía viene reemplazando unos 15.000 tubos fluorescentes por tecnología LED.
El resultado fue bien claro: el consumo eléctrico de esas luminarias quedó reducido a la mitad. Los tubos viejos gastaban 36 watts y los nuevos usan 18 watts, así que la cuenta cerró bastante mejor.
Pero no todo fue cambiar y listo, porque había otro asunto dando vueltas. Los tubos retirados quedaron almacenados y ahora también empezaron a recibir tratamiento, con trabajo conjunto entre la Dirección de Control Operativo y la Secretaría de Estado de Ambiente y Desarrollo Sustentable.
Esos viejos tubos estaban guardados en un depósito de la Dirección de Control Operativo, en el predio del Estadio del Bicentenario. Son 15.000 unidades, unas 3,5 toneladas, que necesitan un proceso especial por los componentes que tienen.
Para eso instalaron un equipo que los tritura y aspira el vapor de mercurio y el fósforo que largan en el proceso. El sistema procesa unas 400 unidades por día, así que la tarea va a su ritmo, sin hacer ruido pero sin aflojar. ¿Quién dijo que cambiar una luz era solo cuestión de enchufar y listo?

