El Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE) empezó a armar un protocolo por el fenómeno El Niño. La idea es simple: si el clima mete la cola y se corta la luz, que la respuesta no tarde una eternidad.
El ingeniero Raúl López, presidente interino del EPRE, explicó que se trabaja para actuar frente a emergencias. Buscan que las familias sanjuaninas no queden a la buena de Dios cuando lleguen lluvias y tormentas más fuertes.
En esa mesa están el Departamento de Hidráulica, Protección Civil, la Policía, la Empresa Provincial de Energía (EPSE), la distribuidora Naturgy y el propio EPRE. La jugada es que cada uno sepa qué hacer sin andar improvisando sobre la marcha.
El plan también apunta a tener listo el equipamiento clave para salir a reparar cuando haga falta. Ahí entran los hidroelevadores, las torres de iluminación para laburar de noche y los grupos electrógenos de respaldo.
En criollo: que si el tiempo se pone bravo, el servicio no quede en banda. ¿Y quién quiere andar a oscuras cuando el cielo ya viene bastante pesado?

