El colectivo se quedó en la parada y ahora el Gobierno movió una ficha: dictó la conciliación obligatoria y citó a la UTA y a las empresas. La idea es clara: que se sienten a hablar antes de que el bardo siga creciendo.
Desde la Secretaría de Tránsito y Transporte avisaron que la medida de fuerza no fue comunicada formalmente con la anticipación ni con los requisitos que marca la norma. O sea, arrancó sin cumplir con el trámite que correspondía.
Mientras tanto, el Gobierno hizo una propuesta para acercar posiciones por el reclamo salarial de los trabajadores, pero fue rechazada. Con ese escenario, la Subsecretaría de Trabajo metió la conciliación obligatoria y llamó a una audiencia para este jueves 8 de octubre.
En esa mesa van a estar el gremio y las empresas, con la mira puesta en destrabar el conflicto y normalizar un servicio que usan miles de sanjuaninos todos los días. Porque cuando el bondi no sale, el lío lo paga el vecino, ¿o no?

