El paro de colectivos dejó a más de uno mirando la parada como si fuera una escena repetida, y el Gobierno salió a marcar la cancha. El secretario de Transporte, Marcelo Molina, dijo que la medida fue “intempestiva” y que no hubo comunicación oficial del gremio.
“Nos encontramos con una medida intempestiva por parte del gremio”, afirmó Molina, al señalar que el reclamo es por una diferencia salarial. Según explicó, la UTA no habría cumplido con los pasos previstos para frenar el servicio.
El funcionario sostuvo que tampoco hubo notificación formal a la Subsecretaría de Trabajo ni a la sociedad. Y fue claro: el problema pega de lleno en el vecino que depende del bondi para ir a laburar, estudiar o hacer la diaria.
Desde Transporte apuntan a las empresas, que son las concesionarias del servicio. Molina anticipó que, si hubo incumplimiento del acuerdo salarial firmado, van a aplicar multas por la falta de prestación.
También dijo que habrá que revisar cada caso, porque puede haber choferes que sí quisieron salir a trabajar y no pudieron. Mientras tanto, el Gobierno insiste en que el servicio se tiene que restituir cuanto antes. ¿Cuánto más puede durar este bardo sin que alguien afloje?

