El Grupo de Operaciones Tácticas del Servicio Penitenciario Provincial cumplió 12 años de servicio y mostró parte de su entrenamiento. Las imágenes dejan ver un laburo exigente, de esos que no admiten distracciones.
La unidad mantiene una rutina de capacitación permanente y ejercicios tácticos para responder con rapidez y coordinación. La idea es afinar cada movimiento ante situaciones de riesgo dentro de los establecimientos penitenciarios.
Ese trabajo tomó más fuerza tras el primer Seminario en Abordaje de Crisis y Toma de Rehenes en Contexto de Encierro. Allí participaron 80 efectivos de distintas áreas del SPP, con contenidos teóricos y prácticas bien al hueso.
Durante esa formación trabajaron gestión de crisis, negociación, escucha activa, toma de decisiones, identificación de riesgos y protocolos de intervención. También hubo especialistas del Servicio Penitenciario de Córdoba, que sumaron experiencia para estos escenarios donde un error te deja pagando.
Las fotos difundidas por el SPP muestran a integrantes del Grupo Especial, Canes, Requisa, Psicología y otras áreas vinculadas a la seguridad penitenciaria. Doce años después, la premisa sigue siendo la misma: entrenar para que, si llega el quilombo, la respuesta salga ordenada. ¿Y si no, para qué tanto ensayo?

