El INTA San Juan cerró julio con 13 retiros voluntarios y la cuenta no afloja. La directora local, Mónica Ruiz, confirmó que la planta quedó un 30% más chica que en 2023.
Y no es solo gente la que falta: también falta plata. Ruiz explicó que hoy trabajan con la mitad del presupuesto que tenían en 2023, así que el organismo anda con lo justo para sostener edificios y servicios básicos.
La propia funcionaria admitió que no hay certezas sobre nuevas desvinculaciones. “Esperemos que no, pero la verdad que no sabemos, es probable que sí”, dijo en diálogo con DIARIO HUARPE.
Para que el laburo de campo y las líneas de investigación no queden en el aire, el INTA recurre a financiamiento externo. Según Ruiz, el Gobierno de San Juan aportó recursos para distintas iniciativas, y también se reforzó el vínculo con empresas y el sector privado.
O sea: menos personal, menos presupuesto y más malabares para seguir investigando. ¿Hasta cuándo aguanta la cuerda sin que se corte?

