El niño de 5 años que sufrió graves quemaduras con agua hirviendo en su casa de Pocito sigue dando pelea en el Hospital Garrahan. Está lúcido, respira por sus propios medios y hasta puede hablar con sus padres, un alivio que no es poca cosa.
Los médicos ya le hicieron los primeros injertos de piel en las zonas más afectadas. Ahora miran de cerca si puede empezar a comer por boca, otro paso importante en esta recuperación que viene lenta, pero avanza.
Además, días atrás le retiraron el respirador artificial que necesitaba de forma permanente. Igual, el control sigue siendo estricto porque las lesiones fueron muy grandes y el riesgo de infección siempre está al acecho.
El chico sufrió quemaduras en cerca del 50% de su cuerpo. El accidente fue la noche del 9 de septiembre, en una vivienda del barrio Teresa de Calcuta, cuando se volcó un recipiente con agua hirviendo sobre él.
Después de pasar primero por el Hospital Rawson, fue derivado al Garrahan para una atención especializada. Sigue acompañado por su familia durante la internación, y ahora toca seguir remando, ¿no?

