Atajate que hay cambio de planes: el mega simulacro de sismo en San Juan se adelanta. "El mega simulacro está confirmado, nada más que va a ser un poquito antes, va a ser el 9 de octubre", confirmó el director de Protección Civil, comisario general Diego Morales.
La movida de fecha salió del Ministerio de Educación y Protección Civil la bancó sin drama. El motivo es simple: el 13 de octubre, la fecha original, se pisaba con otros eventos que no se podían mover.
Así que quedó el viernes 9 de octubre como el día D, más cómodo para que todos los organismos de emergencia se coordinen sin quedar pagando.
Ya hubo reuniones con directivos de las escuelas más grandes de la provincia para bajar línea sobre el plan. Instituciones con estructuras complicadas para evacuar, como la escuela Boero o la EPET 4, van a necesitar una salida por etapas: primero a la calle, después ordenados hacia la plaza más cercana.
La idea del ejercicio es simple: preparar a la gente para cuando el terremoto sea de verdad, esa situación donde los nervios traicionan y aumentan los riesgos de andar por la calle. Por eso cada escuela tiene que tener bien clarito quién hace qué durante el simulacro.
El operativo va a ser en los tres turnos, mañana, tarde y noche, para que ningún alumno se salve del ensayo. Se van a probar las salidas de emergencia, los puntos de encuentro y el trabajo de docentes y personal.
Cada escuela tiene que nombrar un responsable titular, un suplente y un tercero, encargados de cortar el gas, la luz y el agua. Un laburo de equipo que no admite improvisación.
Los docentes van a guiar a los chicos hacia los puntos designados. En los colegios sin patio grande, como la Boero o la EPET 4, la salida va directo a la calle, y ahí los municipios y la Policía van a cortar el tránsito para que el traslado a la plaza sea seguro.
Del operativo participan Protección Civil, la Policía de San Juan, el CISEM, los sistemas de monitoreo, los municipios y salud, todos coordinados para no colapsar las guardias de todos los días.
Pero la posta del simulacro no queda en la escuela: cada pibe se lleva la tarea a la casa para armar el plan familiar. Hay que definir quién retira a los chicos, quién corta los servicios y dónde se juntan todos en un lugar seguro de la vivienda.
También recomiendan amurar los muebles altos, sacar objetos pesados de las alturas, no tapar los pasillos y tener lista una mochila de emergencia. Cosas simples que después, en el momento, salvan un buen susto.
Y ojo con un detalle importante: si tiembla de verdad, no hay que salir corriendo en auto a buscar a los chicos a la escuela. Ese quilombo de vehículos puede trabar el tránsito y frenar a las ambulancias, los bomberos y los rescatistas que sí o sí tienen que llegar rápido.
San Juan tiene historia sísmica y nadie puede predecir cuándo va a temblar en serio. Por eso, la única herramienta real sigue siendo la organización y tener el plan clarito antes de que la tierra decida moverse, ¿o pensás improvisar en el momento?

