El Regimiento de Infantería de Montaña 22 puso en marcha este sábado un equipo de soldados especializados que se suma a la misión humanitaria enviada por la Argentina para asistir a la población golpeada por los terremotos en Venezuela. La movida no es menor: se trata de personal entrenado para actuar en escenarios complicados, donde cada minuto cuenta y la ayuda puede marcar la diferencia. Entre los integrantes se destacan los sanjuaninos Suboficial Mayor Carlos Prado, Sargento Ayudante Marcos Budalich y los Sargentos Primero Walter Russo y Luis Molina, que representarán a la provincia en tareas de búsqueda y rescate sobre estructuras colapsadas.
El contingente forma parte de un equipo con formación en operaciones USAR (Urban Search and Rescue), una especialidad pensada para intervenir en desastres de alta complejidad. Junto a ellos también viajan el teniente primero Edgar Aban, el sargento Vargas con el Can Derek, experto en localizar personas, además de la cabo Brenda Lucero y el cabo primero Villareal. El grupo reúne capacidades en terreno, comunicaciones, rescate en altura, enfermería de combate y asistencia veterinaria, un combo preparado para responder en medio del caos.
El despliegue fue ordenado por el Ministerio de Defensa dentro de una misión de apoyo humanitario que incluye recursos de las tres Fuerzas Armadas. Entre los medios disponibles hay atención sanitaria, potabilización de agua, comunicaciones satelitales, drones y búsqueda de personas. La preparación del personal demandó una capacitación intensa, con una de sus últimas instancias en el Taller de Respuesta ante Catástrofes Naturales, organizado en junio entre la Dirección de Protección Civil y el Ejército Argentino. Ese entrenamiento sirvió para ajustar procedimientos y dejar listos los protocolos para actuar con rapidez y eficacia cuando la emergencia aprieta.

