El Penal de Chimbas reforzó las requisas para cortar de entrada el ingreso de celulares y droga. El Servicio Penitenciario Provincial sostiene que la clave está en la capacitación del personal y en el uso de tecnología.
El director del organismo, Carlos Suárez, dijo que hace varios meses trabajan con un esquema nuevo. "Venimos trabajando con un sistema nuevo a través de la formación y la capacitación que recibe el personal de requisa. Estos procedimientos se han ido intensificando y están dando mejores resultados gracias también al uso de los escáneres para personas y para bolsos", señaló.
Suárez contó además que hace pocos días detectaron a una visitante que quiso entrar un teléfono celular escondido entre las cosas que llevaba para una persona privada de la libertad. Según explicó, el control más fino y la experiencia del personal permitieron frenar ese intento antes de que llegara a los pabellones.
El funcionario dijo que los objetos más buscados siguen siendo los celulares y, en menor medida, la droga. También señaló que no todos los intentos llegan por visitas: en otras ocasiones arrojaron elementos desde afuera del establecimiento, pero también lograron detectarlos.
Además de los controles en el ingreso, el penal hace recorridas diarias por los sectores internos y externos. También suma requisas en los pabellones y el apoyo de perros entrenados para detectar sustancias prohibidas.
Suárez agregó que revisan cada procedimiento después de hacerlo. Dijo que eso les permite corregir errores y ajustar el trabajo. Hoy, en el penal, la pelea es esa: que no entren celulares, ni droga, ni nada que después termine circulando adentro como si fuera un kiosco.

