En una esquina de Pocito se arma un cuadro bien incómodo. De un lado, personas que revisan los contenedores en busca de comida o algo útil; del otro, vecinos que ya no dan más con el ruido y el desorden.
El reclamo llegó desde España e Independencia, donde aseguran que la escena se repite durante la madrugada. Según contaron, la situación se da cerca de las 3, cuando varios salen a revolver las bolsas.
La postal no termina ahí. Después de la búsqueda, la basura queda desparramada sobre la calle y la vereda, y ahí arranca el segundo capítulo del bardo: los perros se alteran, ladran y la cuadra queda en modo insomnio.
Los vecinos dicen que entienden la necesidad de quienes buscan entre los residuos, pero también remarcan que el problema termina cayendo sobre quienes viven ahí. Y claro, la esquina queda hecha un lío justo cuando el barrio intenta dormir.
Uno de los videos que enviaron muestra cómo quedó todo después de revisar los contenedores. La discusión, entonces, no pasa solo por quién busca qué, sino por cómo se hace para que la necesidad de unos no deje a otros juntando basura a la mañana siguiente, ¿no?

