El viernes 25 de septiembre, desde las 11, el Servicio Penitenciario Provincial hará un simulacro de sismo e incendio en el Complejo Penitenciario de Chimbas. La idea es poner a prueba la respuesta del personal y afinar los protocolos antes de que aparezca un problema de verdad.
La actividad tiene carácter preventivo y busca medir cómo actúan los agentes ante dos escenarios pesados: un movimiento sísmico y un posible incendio. En criollo, se trata de ver si el engranaje funciona cuando la cosa se pone picante.
Desde el organismo avisaron que durante el ejercicio podrían sentirse sonidos, movimientos u otras situaciones raras en la zona. Por eso les pidieron a los vecinos de las inmediaciones que no se alarmen ni piensen que se trata de una emergencia real.
El simulacro también servirá para revisar la coordinación entre áreas y detectar qué parte del protocolo necesita ajuste. Estas prácticas, dijeron, ayudan a que el personal se familiarice con las respuestas rápidas que exige una situación así.
Además, el Servicio Penitenciario remarcó que la participación de los agentes es clave para fortalecer la seguridad dentro del establecimiento y en el entorno cercano. Así que, si este viernes se escucha movimiento por Chimbas, ya saben: no es bardo, es entrenamiento.

