Ganó en San Juan y, al rato, le cayó encima un problema que no estaba en el plan. Gaetan Fetaud, el triatleta francés nacionalizado paraguayo que se quedó con el Ironman 51.50, atraviesa un momento económico durísimo por la crisis de Ueno Bank.
El deportista contó que tenía allí los ahorros de casi 20 años de trabajo. Había llevado ese dinero al banco hace unos dos años y medio, con la idea de generar intereses y guardar un respaldo para su familia.
La jugada, que parecía ordenada, terminó quedando picando. Según explicó, ese capital incluía fondos que había conservado de su etapa en Europa y el dinero que obtuvo tras vender una propiedad.
Hoy la cosa está al hueso: depende de una colecta para cubrir gastos básicos. Su equipo, Nike Pro Coaching, armó una ayuda para combustible, comida, escolaridad de sus hijos y otras cuentas del día a día.
Fetaud dijo que en otra cuenta apenas le quedaban 34 dólares y que no tiene familiares que puedan asistirlo. También señaló que su esposa no trabaja y que incluso le cuesta sostener el alquiler, mientras espera una respuesta concreta sobre cuándo podrá volver a tocar su plata.
El triatleta mencionó un mecanismo de garantía que contemplaría una devolución de hasta 38.000 dólares, aunque todavía no tiene precisiones. Mientras tanto, algunos clientes con depósitos menores a 1.500 dólares ya habrían empezado a cobrar, y él sigue mirando de reojo el calendario. ¿Quién iba a decir que después de semejante triunfo, el problema más pesado iba a estar en el banco?

