A poco más de un día del femicidio de Camila Vechiarello en Barreal, la familia sigue tratando de entender qué pasó. Desde Rosario, su hermano Hernán Vechiarello habló con TELESOL DIARIO y dejó varios detalles que hicieron ruido.
Lo que más llamó la atención fueron los últimos mensajes que recibió la familia. Hernán dijo que algo no cerraba en la forma en que estaban escritos y sostuvo que el teléfono habría sido usado por otra persona.
“Se notaba que ella estaba condicionada por este tipo”, afirmó, al hablar de Riveros. También dijo que, para él, ya estaba todo hecho cuando aparecieron esas comunicaciones, que a su entender eran rarísimas.
El hermano de Camila contó además que la joven tenía muy buena relación con sus compañeras de formación en Gendarmería. “Las chicas la amaban”, dijo, y agregó que en poco tiempo había logrado ganarse mucho cariño.
Sobre posibles situaciones de violencia, fue cauto y aclaró que nadie le confirmó nada concreto. Sí remarcó que Riveros había sido separado del curso una semana antes por bajas calificaciones, un dato que ahora queda picando fuerte.
Hernán también describió a su hermana como una chica muy querida, alegre y solidaria. Dijo que la familia quiere terminar los trámites cuanto antes para llevarla a Rosario y que no participarán de la marcha prevista en Barreal, porque no les dan los tiempos.
Antes de cerrar, pidió que lo ocurrido sirva para mirar con más atención lo que pasa adentro de Gendarmería. ¿Cuántas señales hacen falta para que alguien prenda la luz?

