La Ciénaga de Huaco, en Jáchal, arranca una nueva ronda de estudio y no viene sola: la comunidad también entra en escena. El objetivo es mirar de cerca su riqueza paleontológica, geológica y paisajística, sin hacer la de siempre de mirar desde lejos y listo.
El proyecto se desarrolla con impulso de la Universidad Nacional de San Juan y financiamiento junto al Gobierno provincial. La paleontóloga Jimena Trotteyn explicó en Radio Mil20 que la idea es poner el conocimiento científico al servicio de necesidades concretas de la zona.
La investigadora remarcó que en el lugar ya aparecieron huellas atribuidas a dinosaurios de gran tamaño. Ahora buscan saber qué otros rastros del pasado pueden seguir escondidos bajo el terreno, con trabajo de campo y estudios geológicos previos que ya vienen marcando el camino.
En esa tarea también participan Juan Pablo Ariza y Tatiana Zoya, ambos con tesis hechas en la zona y experiencia en sedimentología. Trotteyn dijo que están entusiasmados con la posibilidad de encontrar huesos fósiles, además de invertebrados y plantas fósiles que ayuden a reconstruir la historia del lugar.
Pero la cosa no queda solo en los fósiles. La científica señaló que el paisaje también tiene valor y que los resultados podrían servir para sumar herramientas al turismo local. La primera campaña será este fin de semana, y antes habrá una reunión con la comunidad de Jáchal el viernes por la mañana. ¿Ciencia de laboratorio? Sí, pero con los pies bien plantados en el territorio.

