Isaac tiene 1 año y 8 meses y su historia viene peleándola desde antes de nacer. Tiene hidrocefalia congénita y, entre internaciones y operaciones, su mamá ya no sabe qué otra puerta golpear.
Su mamá, Guadalupe Calivar, contó que a los cuatro meses notó que la cabeza del nene empezaba a crecer. Lo llevaron al Hospital Rawson, le hicieron dos endoscopías y después el líquido volvió a acumularse.
Más tarde le colocaron una válvula, pero el cuadro siguió complicado. Según relató, la herida se abrió, el dispositivo quedó expuesto y vinieron nuevas intervenciones, infecciones y más procedimientos para intentar acomodar el panorama.
Guadalupe aseguró que ya le colocaron seis válvulas y que las últimas tres le duraron diez días. También dijo que Isaac pasó por 15 cirugías en la cabeza y que necesitó cuatro vías centrales. Un recorrido durísimo, de esos que no aflojan ni un poquito.
Ahora la familia busca una derivación al Hospital Garrahan, en Buenos Aires, para conseguir otra opinión médica. La mamá quiere una respuesta más clara y dice que no sabe si puede viajar con el bebé en las condiciones actuales, porque tiene un drenaje en la cabeza. ¿Quién no se agarraría la cabeza con semejante panorama?
Además, Guadalupe contó que es mamá soltera, no tiene trabajo porque está al cuidado de su hijo y vive con su madre. También señaló que el ingreso principal que tiene es la asignación, mientras comparte la historia de Isaac en redes para pedir ayuda con los gastos que podría implicar el viaje.
En medio de todo eso, la joven insiste en que no quiere dejar de atenderlo en San Juan, sino conseguir otra evaluación. Su pedido es simple y enorme a la vez: que alguien les abra una nueva respuesta para que Isaac tenga una chance más.

