Hay laburos que, por la dureza o las condiciones en las que se hacen, tienen un camino previsional distinto. Eso alcanza a trabajadores de la construcción, la minería, las actividades agrarias y también a choferes, que pueden acceder a regímenes diferenciales para jubilarse.
Desde el Ministerio de Gobierno explicaron que estos casos requieren revisar con cuidado la historia laboral, porque no alcanza con haber trabajado: hay que dejar asentado que esos servicios fueron efectivamente prestados bajo esas condiciones especiales.
Por eso, antes de arrancar el trámite ante la Dirección de Asesoramiento Previsional, es clave contar con la certificación de servicios correspondiente. Ese papel sirve para acreditar los períodos trabajados y el tipo de actividad realizada.
Según el rubro, también pueden pedir documentación específica. En construcción, por ejemplo, pueden servir certificaciones de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (Uocra) o del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (Ieric).
Para quienes trabajaron en tareas agrarias, la documentación debe salir del Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (Renatre). En minería y en el caso de los choferes, también hace falta presentar los papeles laborales que permitan demostrar que se trata de servicios diferenciales.
La clave, en definitiva, es no llegar al trámite con la carpeta incompleta. Estos regímenes tienen condiciones previsionales distintas al régimen común, así que conviene revisar bien cada período trabajado y reunir todo lo necesario para evitar demoras o rechazos.
La Dirección de Asesoramiento Previsional ofrece orientación para revisar cada situación y decir qué documentación corresponde presentar según la actividad y los años trabajados.

