La Cámara de Comercio y Servicios de San Juan se sentó con el EPRE y puso sobre la mesa una preocupación que no afloja: la energía eléctrica pesa cada vez más en los costos de los negocios.
En la charla, los comerciantes remarcaron que la factura de luz les viene metiendo presión en un contexto de gastos operativos altos y actividad que cuesta sostener. El punto no es menor: cuando la boleta sube, el bolsillo del comercio queda pagando.
Del otro lado, el organismo explicó cómo se compone el servicio y señaló que el Valor Agregado de Distribución, que es la parte provincial del precio, se mantuvo en términos reales por debajo de la inflación. Traducido al idioma de la calle: la discusión sigue abierta y no viene con moño.
La Cámara también miró de reojo lo que se viene en diciembre, enero y febrero, cuando el calor obliga a prender más equipos de refrigeración y climatización. Ahí es donde muchos comercios sienten el sacudón y piden que no los agarren con la guardia baja.
En la reunión estuvieron Hermes Rodríguez, por la Cámara; Roberto Ferrero y Cristian Pelusso, por el EPRE; y también Franco Gutiérrez, gerente de Heladerías El Parque. Además, armaron una mesa técnica para seguir el tema y buscar alternativas. ¿Se viene una tarifa más amable o seguirá el tira y afloje?

