La Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de San Juan salió a hablar después de una denuncia que sacudió los pasillos. El caso involucra a estudiantes por la presunta creación y difusión de imágenes sexuales con Inteligencia Artificial.
La institución dijo que sintió “profunda preocupación” por lo que se conoció y que intervino desde el primer momento. No es un tema menor: cuando la tecnología se usa para armar un bardo así, después hay que ordenar la casa rápido.
Según el comunicado, la Facultad articuló acciones con la Oficina por la Igualdad de Género, Contra las Violencias y la Discriminación de la UNSJ y con la UFI-CAVIG. Todo se hizo bajo el Protocolo de Actuación Institucional aprobado por la Ordenanza N° 019/16-CS.
Además, mediante una Resolución de Decanato, se dispusieron medidas administrativas para garantizar las cautelares fijadas por la Justicia. Entre ellas, la prohibición de contacto presencial o virtual y la separación total de los entornos académicos de las personas involucradas.
La Facultad también aclaró que mantiene reserva sobre las actuaciones para no entorpecer el proceso penal en curso. Y remarcó su postura de “tolerancia cero” frente a situaciones que afecten la integridad de las personas, porque acá la tecnología puede ser una herramienta útil… o quedar picando para el peor lado, ¿no?

