A un día del femicidio de Camila Vechiarello en Barreal, la familia rompió el silencio desde Rosario. Entre el dolor y la bronca, pidieron que los restos viajen en avión “lo antes posible”.
El hermano, Hernán Vechiarello, habló con colegas de El Tres y dijo que había señales que preocupaban. También aseguró que “le rebotaron una denuncia” y que querían que el caso tenga repercusión.
Según contó la familia, Camila y Riveros Carlos Gonzalo, de 25 años, estaban juntos desde hacía medio año y se habían casado hace dos meses. Después llegaron a San Juan para ingresar a Gendarmería Nacional, aunque él fue expulsado.

Hernán sostuvo que las autoridades no se comunicaron con ellos y que se enteraron por redes sociales. “Fue bastante deshonroso todo”, dijo, mientras insistía en que traerla por tierra sería una espera demasiado dura para la familia.
En el relato del hermano también aparecieron mensajes que calificó de “terroríficos” y la idea de que en Barreal “no son escuchadas las mujeres” ante la violencia. Del caso, por ahora, queda la investigación y una familia que solo quiere llevar a Camila de vuelta a Rosario; un trámite que, cuando el dolor aprieta, pesa como una mochila de piedras, ¿no?
Sobre el hecho, la causa quedó a cargo del fiscal Adolfo Díaz. Camila fue hallada en una propiedad de calle Presidente Roca y Avenida San Martín, con heridas de arma blanca, y Riveros Carlos Gonzalo quedó detenido tras ser trasladado al Hospital Rawson en código rojo.
Los restos de Camila siguen en la Morgue Judicial, a la espera del informe final de la autopsia. Después serán entregados a la familia, que sigue pidiendo que todo se acelere cuanto antes.

