La muerte de Facundo Leonel Rico Castro, el ingeniero sanjuanino asesinado el 14 de julio en Madrid, sigue sacudiendo fuerte tanto en España como en San Juan. En las últimas horas, su familia decidió hablar y dejó en claro el dolor inmenso que arrastra desde el brutal ataque que le costó la vida a los 37 años. Por ahora, y con total respeto por la investigación, evitaron sumar datos que no hayan sido confirmados oficialmente.
Lo que sí quisieron hacer fue rescatar quién era Facundo en su vida cotidiana, lejos de la tragedia. "Era una persona maravillosa y ejemplar. Fue un gran hijo, un excelente primo, una persona solidaria, sin conflictos y un profesional brillante. Lo que ocurrió es una tragedia inmensa para toda la familia", expresaron sus seres queridos. Un mensaje duro, sentido, de esos que parten al medio a cualquiera.
La Policía Nacional de España dio por cerrada la investigación al confirmar que el ingeniero fue asesinado dentro del departamento que alquilaba en el barrio Las Tablas, al norte de Madrid. De acuerdo con la reconstrucción oficial, recibió 13 puñaladas de un hombre de 65 años que sospechaba, sin pruebas, que mantenía una relación con su esposa. Menos de 24 horas después, el presunto agresor se quitó la vida en una zona rural de la provincia de Ávila, y con eso se cerró el expediente.
En San Juan también hubo muestras de cariño para despedirlo. Un vecino que conocía a la familia desde hace años compartió un mensaje conmovedor en redes y recordó que Facundo llegó de muy chico al barrio junto a sus padres, Hugo y Liliana. Además, destacó su inteligencia, su dedicación y el camino que construyó con esfuerzo. "Era brillante. Después de recibirse como ingeniero viajó a España para especializarse y terminó desarrollando una destacada carrera profesional. Acompañamos con enorme tristeza a sus padres en este momento tan doloroso", escribió.
Facundo era egresado de Ingeniería Electrónica de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ). Durante su etapa de formación hizo una pasantía en el INPRES y también trabajó como auxiliar de cátedra en materias vinculadas a las telecomunicaciones. En 2016 se fue a España para seguir especializándose en la Universidad Carlos III de Madrid, donde después armó una carrera sólida en empresas del rubro de las telecomunicaciones y las energías renovables. Su último trabajo fue en GreenPowerMonitor, del grupo DNV, donde había sido ascendido recientemente como ingeniero de proyectos.
La investigación también estableció que el agresor ingresó al departamento sin forzar la puerta, un dato que hace pensar que ambos se conocían. En el lugar encontraron rastros de gas pimienta y el cuchillo usado en el ataque. Con cámaras de seguridad y testimonios, los investigadores siguieron el recorrido del sospechoso hasta una vivienda en La Adrada, en la provincia de Ávila. Todo apunta a que el hombre se había obsesionado con una supuesta infidelidad de su esposa, aunque nunca se comprobó que existiera una relación sentimental entre ella y el ingeniero sanjuanino, más allá de que ambos iban al mismo gimnasio.

