La causa por la muerte de Lucía Rubiño volvió a mover el piso en Tribunales. El Ministerio Público Fiscal apeló el fallo del 30 de julio y ahora va por una condena más pesada para el conductor involucrado.
La jugada ya llegó a la Corte de Justicia de San Juan. La fiscal Liliana Marinero cuestionó la sentencia del juez Jorge Toro, que había condenado a N.M.J. a 2 años de prisión condicional y 4 años de inhabilitación para conducir.
El punto del tire y afloje está en la calificación legal. Para el tribunal, se trató de un homicidio culposo agravado por conducción imprudente; para la Fiscalía, los hechos dan para una figura más grave: homicidio con dolo eventual.
Traducido al criollo: la acusación sostiene que el conductor conocía el riesgo y siguió igual. Según el planteo fiscal, testimonios, pericias policiales e informes forenses muestran que no fue un simple desliz al volante, sino una conducta que aceptó la posibilidad de un desenlace fatal.
Por eso, el Ministerio Público Fiscal volvió a pedir 5 años de prisión de cumplimiento efectivo, bajo el régimen penal especial para menores de edad. El expediente ya fue admitido y la defensa del joven, junto con la Asesoría de Menores, fue notificada para responder. Ahora la pelota quedó en la Corte, y el caso puede seguir subiendo la escalera si el fallo no cambia, ¿o no?

