La pelea por el terreno de la UNSJ sumó un paso pesado. El juez Leopoldo Rago Gallo le pidió a la Policía de San Juan que vaya al predio de Rivadavia y revise si hay menores viviendo ahí.
El lote está sobre Rastreador Calívar y Costa Canal, antes de Benavídez. La Universidad denuncia que está usurpado desde hace poco más de dos meses y quiere que se ordene el desalojo.
Pero antes de mover cualquier ficha, la Justicia quiere saber si hay chicos en el lugar y en qué condiciones están. Si aparecen menores, debe intervenir el Ministerio Público de la Defensa, porque la ley obliga a resguardar sus derechos antes de cualquier salida brusca.
El expediente arrancó después de que la casa de estudios acreditara, con un escribano, que había personas ocupando el predio. El terreno tiene unos 23.000 metros cuadrados y, según el relevamiento universitario, hay estructuras en mal estado, al borde del colapso.
Encima, el caso arrancó con una confusión geográfica de aquellas: primero se habló de Chimbas, pero los registros oficiales marcaron que el inmueble es de Rivadavia y pertenece a la Universidad, al menos desde 1977. Ahora la pelota la tiene la Policía, que deberá constatar quién vive ahí y si hay situaciones de vulnerabilidad. ¿Se viene el desalojo o todavía queda más tela para cortar?

