Un total de 14 aves autóctonas que fueron rescatadas del tráfico ilegal volverán a volar en la granja Tacuará. La movida se hará con trabajo conjunto entre la Secretaría de Ambiente de San Juan, las fuerzas de seguridad y el sector privado.
La idea es simple, aunque no siempre pasa: recuperar a los ejemplares y devolverlos a su hábitat natural. José Marinero, jefe del Departamento de Flora y Fauna, explicó que las aves fueron decomisadas en distintos procedimientos y allanamientos.
Entre las especies que serán liberadas hay jilgueros, chamuchinas y benteveos. Son aves autóctonas cuya distribución natural permite soltarlas en la zona, sin hacerlas dar vueltas de más.
Marinero remarcó que el lugar fue elegido porque garantiza condiciones adecuadas para la recuperación. La granja Tacuará, propiedad del señor Rubiño, cuenta con un aviario habilitado a nivel provincial y nacional para este tipo de tareas.
El funcionario también recordó que ya hubo otras liberaciones de aves recuperadas, incluso con traslado a Río Negro en el caso de los cardenales amarillos. Esta vez, la liberación suma otro paso en la pelea contra el tráfico ilegal de fauna, que no afloja y obliga a seguir con controles y laburo coordinado. ¿A volar, entonces?

