McEwen Copper está que vuela con las negociaciones para meter de pie el proyecto Los Azules, en Calingasta. El yacimiento es de los más ambiciosos que se vienen y la firma busca juntar cerca de 4.000 millones de dólares para arrancar la producción en 2030. El dato lo tiró el sitio Minería y Desarrollo y en la provincia ya se frotan las manos.
La plata va a venir de dos lados: capital propio y deuda internacional. La proporción es 40 por ciento de equity y 60 por ciento de deuda. Michael Meding, el director gerente, dijo que necesitan unos 1.600 millones en capital y los 2.400 millones restantes con herramientas crediticias del mercado.
Acá viene lo jugoso: Río Tinto, el gigante minero, ya tiene un 17 por ciento de McEwen Copper a través de Nuton, su brazo tecnológico. La angloaustraliana ya evaluó si el yacimiento sanjuanino es viable y si puede meter sus técnicas de lixiviación. Pero la cosa no para ahí.
La directiva también habla con McEwen Mining, su casa matriz, y con conglomerados de América del Norte, Europa y Asia. En el esquema de capitalización, los accionistas actuales pondrían 600 millones y otro socio estratégico metería una cifra parecida. El resto de la deuda sale con agencias de crédito a la exportación y bancos especializados.
Además, la firma evalúa salir a bolsa en el último trimestre del año, si el mercado internacional acompaña. Con esa movida quieren juntar 300 millones de dólares más y ya están eligiendo asesores financieros.
Los números del proyecto asustan para bien: 205.000 toneladas anuales de cobre catódico en los primeros cinco años. Mientras se arma la plata, la empresa avanza con permisos, evaluaciones socioambientales y obras preliminares en el terreno. Todo para llegar bien parado a la decisión final de inversión.
¿Se viene el boom minero en San Juan o es otro papelón de los que terminan en nada?

