El Gobierno de San Juan salió a mirar la cordillera con lupa aérea y encontró un dato clave para el agua de la provincia. El operativo Ventana Andina midió nieve en las cuencas de los ríos Jáchal y San Juan, con un promedio de 1,33 metros y picos de hasta 2,50 metros.
Los vuelos se hicieron el viernes y el sábado, y por primera vez la tarea tuvo nombre propio. La lectura no fue tan simple como “hay nieve y listo”: una parte importante se perdió antes de convertirse en agua, y eso cambia el panorama para la temporada que viene.
El secretario de Recursos Hídricos y Energías Renovables, David Devia, explicó que entre el 30% y el 40% de lo caído en invierno se perdió por sublimación. Traducido al criollo: la nieve se fue del mapa sin pasar por el derretimiento, por culpa del aire seco, la radiación solar y los vientos de altura.
El relevamiento se hizo un mes más tarde de lo habitual por las condiciones climáticas. Desde Barreal, el equipo midió estaciones como Del Carmen, Patos Norte, Calderón, Pantanosa, Pachón, Teatinos y Corrales de Alambre, con registros que van desde 0,60 hasta 2,50 metros.
Mientras tanto, el río San Juan ya empezó a moverse con más fuerza. Devia dijo que pasó de entre 43 y 45 metros cúbicos por segundo a 61,4 m³/s, y que podría llegar a 80 m³/s durante noviembre; o sea, el deshielo ya viene haciendo su trabajo, sin pedir permiso.
Ahora los equipos técnicos de Hidráulica ajustan los modelos para calcular cuánta agua tendrá la provincia. El pronóstico hídrico oficial estará listo en 10 a 15 días, así que toca esperar con atención: la cordillera ya habló, ¿y ahora qué dirá el cálculo final?

