Las precipitaciones de agua-nieve y nieve ya se hacen sentir en varios sectores de la red vial nacional de San Juan, sobre todo en las zonas más altas de la cordillera. Ante ese panorama, la Dirección Nacional de Vialidad salió a reforzar una serie de cuidados para quienes tengan que ponerse en camino. La combinación de pavimento resbaladizo y poca visibilidad puede complicar todo en cuestión de minutos.
Entre las principales recomendaciones, el organismo pidió bajar la velocidad y evitar cualquier maniobra brusca, como frenadas secas, aceleraciones repentinas o giros apurados. También sugirió aumentar la distancia con el vehículo de adelante, incluso duplicándola o triplicándola si hace falta. En subidas o bajadas, la clave es usar marchas bajas para apoyarse en el freno motor y no exigir de más a las ruedas.
Otro punto fundamental es circular siempre con luces bajas encendidas y sumar los faros antiniebla cuando la visibilidad se vuelva muy pobre. Para los tramos de alta montaña, además, es obligatorio llevar cadenas para nieve. Las autoridades pueden exigir su colocación en las ruedas motrices en los puestos de control, así que conviene no salir desprevenido.
Antes de arrancar, también recomiendan revisar el estado y la presión de los neumáticos, además del nivel de líquido anticongelante del motor y del limpiaparabrisas. Uno de los peligros más traicioneros es el llamado "hielo negro", una capa casi invisible que suele aparecer en puentes, curvas y sectores con sombra. Para reducir el riesgo, Vialidad aconseja mantener el parabrisas desempañado con la calefacción y evitar sobrepasos innecesarios.
La sugerencia final es salir con el tanque lleno y llevar agua, alimentos, mantas y ropa de abrigo, por si aparecen demoras o cortes en el tránsito. Antes de viajar, conviene chequear el estado actualizado de las rutas en los canales oficiales del 9° Distrito San Juan de Vialidad Nacional y respetar siempre las indicaciones de Vialidad, Gendarmería, Policía de San Juan y Defensa Civil.

