Ante la alerta meteorológica por fuertes vientos que alcanza a toda la provincia, Obras Sanitarias puso en marcha un operativo especial para sostener el servicio de agua potable y achicar al máximo cualquier complicación. La movida incluye guardias reforzadas, personal de mantenimiento y refuerzo en el Centro de Atención al Usuario, todo para responder rápido si aparece algún problema.
Desde la empresa explicaron que las ráfagas intensas pueden generar cortes de energía o trabas en las tomas de agua cruda, dos factores que pueden terminar afectando el trabajo de las plantas y la distribución en la red. Por eso, el pedido es claro: cuidar la reserva de los tanques domiciliarios y usarla con responsabilidad. La recomendación apunta a priorizar el consumo, la higiene y la preparación de alimentos, mientras se mantengan las condiciones adversas.
En San Juan, donde el viento suele complicar más de la cuenta, la empresa remarcó que estas medidas preventivas buscan sostener la prestación con la mayor normalidad posible. También insistieron en que, ante cualquier eventualidad, el objetivo es dar respuesta sin demoras y evitar que el servicio se vea más afectado de lo necesario.

