Obras Sanitarias le está metiendo ritmo al bacheo en las calles donde antes hubo que romper para arreglar agua o cloacas. La idea es simple: terminar la reparación y no dejar el pavimento hecho un picnic por demasiado tiempo.
Así lo contó Oscar Tello, jefe de la Oficina de Preparación de Terceros del Laboratorio de Suelos. Explicó que su área completa el trabajo que arranca la cuadrilla: después de la reparación, van, compactan y colocan asfalto.
El proceso no sale a las chapas. Tello dijo que lleva unas 72 horas, porque primero hay que esperar, revisar que no haya pérdidas y recién después seguir con el corte, la compactación y el asfalto. Si no, el arreglo puede quedar flojo y después aparecen los hundimientos, ese clásico quilombo del pavimento.
El funcionario también marcó otro cambio: algunas obras que antes se licitaban ahora las hace directamente Obras Sanitarias. Con eso buscan evitar una vuelta más y bajar costos, mientras el Laboratorio de Suelos controla densidad y materiales para que el arreglo quede bien de una vez.
El atraso grande viene de 2022 y 2023, cuando se fue acumulando trabajo pendiente. Según Tello, hoy queda cerca de un 20% por resolver y, si el ritmo se sostiene, en unos dos meses podrían ponerse al día con ese stock histórico. Después, la idea es seguir sólo con los baches que van saliendo todos los días, que no son pocos: calculan unos 20 por jornada.
Donde más se siente la demanda es en Rawson, por la cantidad de reclamos y pérdidas. En Santa Lucía, Capital, Rivadavia y Chimbas el volumen baja, pero el mapa de trabajo sigue movido. ¿Se viene el día en que el bacheo alcance al bacheo?

