El Gobierno de San Juan mandó a la Legislatura un proyecto para agrandar el Área Natural Protegida La Ciénaga, en Jáchal. La idea, firmada por el gobernador Marcelo Orrego, es pasar de 9.600 a casi 14.700 hectáreas.
La movida no es menor: ahí conviven cuencas de agua, paisajes únicos y hasta huellas de dinosaurios. O sea, no es un pedazo de campo más; es un lugar con historia para tirar al techo.
La Ciénaga está cerca de Huaco, junto al río del mismo nombre, y guarda más de 400 millones de años de historia geológica. Entre vertientes, algarrobos, chañares y jarillas, también aparecen formaciones como Los Nevados, en la Cuesta de Huaco.
Los estudios técnicos que empujaron el proyecto detectaron que hacía falta ajustar los límites para sumar cuencas hídricas, divisorias de aguas y relieves que hoy quedan afuera. Si no se hace, el ecosistema puede terminar partido al medio, y ahí ya no hay magia que lo arregle.
La propuesta también apunta a que convivan la conservación, la investigación científica y el turismo responsable con las actividades productivas que ya existen. Ahora el expediente quedó en comisiones de la Legislatura, donde los diputados lo van a revisar antes de votarlo.
Además, el proyecto reemplaza por completo el artículo 1° de la Ley N° 865-L y fija un polígono con coordenadas precisas bajo el sistema POSGAR 2007. Con eso buscan evitar superposiciones y dejar reglas claras para todos los que andan por la zona.
El nuevo trazado toma como referencia el paredón del Dique Los Cauquenes y la represa del río Huaco, y se extiende hacia la Sierra La Batea, el Cerro Perico y la Sierra Yanso. En otras palabras: le ponen cercos bien dibujados a un lugar que ya venía pidiendo orden hace rato, ¿no?

