La bronca de las familias de los colegios preuniversitarios de la UNSJ sigue creciendo. Entre días sin clases y poca información, sienten que el año se les está yendo de las manos.
Eugenia Rodríguez, representante de padres de la Escuela de Comercio, la Industrial y el Colegio Central Universitario, dijo que todavía no les comunicaron nada sobre el plan que deben presentar las autoridades. Eso ocurre tras la cautelar del juez federal Leopoldo Rago Gallo.
En diálogo con la Mil20, Rodríguez cuestionó la falta de respuestas y puso en duda que la medida judicial alcance para ordenar el panorama. “Nadie se ha comunicado con los padres, no tenemos contacto”, afirmó, y también dijo que no fueron convocados a una reunión con los abogados que impulsaron la presentación.
La resolución exige que la universidad y los colegios armen un plan de contingencia para recuperar los días perdidos. Pero, para las familias, el asunto no termina ahí: quieren saber cómo se va a cumplir, quién lo va a controlar y si no quedará todo en un papel más.
Rodríguez aseguró que el problema no pasa solo por las medidas de fuerza. Según contó, también hay ausencias docentes por otros motivos y eso hace que varias materias queden picando. Incluso mencionó el caso de su hijo, que llevaba tres semanas sin clases de Matemática.
La representante también dijo que, en algunos casos, los docentes vuelven y toman evaluaciones sobre guías entregadas antes de sus ausencias. Para las familias, eso no alcanza: aseguran que todavía falta más del 50% de los contenidos y que cada alumno carga su propio bardo según su situación familiar y escolar.
Además, Rodríguez apuntó contra lo que pasa dentro de algunas aulas. Contó que sus hijas le dijeron que ciertos docentes usan tiempo de clase para explicar su malestar con el Gobierno nacional e invitar a marchas. “No vemos cambios de actitud”, sostuvo.
En paralelo, también cuestionó la falta de diálogo con las autoridades universitarias. Dijo que los padres tuvieron que poner plata para afrontar los gastos legales y que la única autoridad que los recibió fue la exdirectora de la Escuela Industrial, aunque sin margen para resolver el conflicto. Ahora esperan ver qué presentan y si, esta vez, alguien se pone las pilas de verdad.

