Las familias no deberían andar de un lado para el otro pidiendo explicaciones, pero eso es lo que denunció Victoria Villalón. La referente de San Juan reclamó una ley de acompañamiento para quienes quedan atravesados por un femicidio.
Villalón, presidenta de la Asociación Civil Familias Unidas por el Dolor del Femicidio y vicepresidenta del Consejo de Mujeres, Género y Diversidad, habló en el programa “De qué se trata” de La Mil 20. Ahí apuntó contra la falta de recursos, de información y de articulación entre Justicia, Policía y Estado.
La dirigente contó que su historia personal la llevó a acompañar a otras familias. Recordó el caso de Rocío, su sobrina de 16 años, y dijo que esa pérdida la empujó a poner el cuerpo para otras personas que pasan por lo mismo.
También explicó que las asociaciones civiles hacen ese laburo “a pulmón”, sin recursos suficientes. Según relató, muchas veces terminan acompañando a familiares a tribunales, comisarías y audiencias, porque si no van ellos, las familias quedan más solas que el uno.
Uno de sus planteos fue que las familias de mujeres asesinadas sean tratadas como víctimas secundarias, con más participación en el proceso judicial. Pidió un abogado propio, información permanente y operadores que expliquen qué puede pasar en cada audiencia, para que no se enteren tarde y de golpe.
En ese repaso mencionó el caso de Camila Vecchiarello, la joven gendarme asesinada en Calingasta. Dijo que sus familiares estaban en Santa Fe y no fueron avisados antes de una audiencia pública donde se conocieron detalles de la investigación.
Villalón también encendió la alarma por la violencia digital y por los intentos de femicidio registrados en la provincia. Habló de 10 intentos de femicidio en lo que va del año, según los datos que maneja la asociación, y remarcó que muchas mujeres sobrevivieron de milagro.
Además, pidió respuestas más rápidas y coordinadas cuando hay denuncias y medidas de restricción. Para ella, no alcanza con una orden en papel si después no se articula entre Policía, Poder Judicial y Ejecutivo, porque ahí es donde se suele quedar picando todo.
La referente también sumó otra preocupación: la violencia económica, el uso de redes para hostigar y hasta la inteligencia artificial para fabricar imágenes falsas de mujeres. Y cerró con una idea que repitió varias veces: las mujeres denuncian cuando pueden, no cuando quieren, ¿o hace falta que alguien lo diga más fuerte?

