El presidente de la Cámara de la Construcción e Inmobiliaria de San Juan, Mauricio Turell, encendió una alarma que no suena lindo para el bolsillo ni para el ladrillo: no alcanzan las viviendas para lo que viene con la reactivación minera. Lo dijo en Modo Tarde, por Telesol.
Según explicó, en la primera parte de 2027 llegarán unas 60 familias ligadas a la minería, y después la demanda seguiría creciendo. Para fin de año, calculó que harían falta cerca de 200 viviendas más para alquilar, y hoy ese stock no está ni cerca.
La búsqueda, contó, apunta sobre todo a casas familiares estándar. Los gerentes y directivos con más espalda ya habrían cerrado contratos en barrios privados, mientras que el resto de la demanda queda picando en un mercado bastante apretado.
Turell agregó que las inmobiliarias hoy cubren apenas 4 de cada 10 pedidos de vivienda familiar. Y para las casas que pide la minería, la oferta es todavía más chica, con pedidos que ya vienen de familias chilenas y porteñas para mudarse a Capital, Rivadavia y Santa Lucía.
El problema, dijo, no es solo la demanda. Construir cuesta caro: el metro cuadrado nuevo ronda los 2,2 millones de pesos, los créditos no alcanzan y en zonas como Iglesia y Jáchal también pesan los problemas de servicios y de títulos de propiedad. ¿La cuenta? Mucha necesidad, poca oferta y un mercado que ya viene con el agua al cuello.

