En Rawson se movieron rápido porque el barrio Güemes venía con un problema bravo: desbordes cloacales y cañerías al límite. Entonces, Obras Sanitarias hizo un bypass provisorio para descomprimir la zona y evitar que el bardo siguiera creciendo.
Javier Sánchez, gerente de Operaciones del organismo, contó que la intervención surgió tras un pedido del Gobierno provincial. Explicó que todo se disparó por conexiones clandestinas a una red que todavía no está habilitada, una mezcla que no podía terminar bien ni aunque le rezaran fuerte.
El funcionario marcó que la obra original fue financiada con fondos nacionales y está dividida en tres frentes: ABC. Los inconvenientes se dieron en el frente C, donde los equipos tuvieron que meter mano para aliviar las cañerías cargadas con líquidos cloacales.
Mientras se gestionan fondos para retomar los trabajos, el organismo armó empalmes para desviar la descarga hacia redes ya existentes. Sánchez aclaró que es una solución provisoria, pensada para frenar desbordes y los procesos infecciosos que ya habían aparecido en el sector.
Además, pidió a los vecinos no conectarse a una red que todavía no fue habilitada. Si aparecen nuevas conexiones clandestinas, Obras Sanitarias avisará para que vuelvan a las condiciones originales hasta que la obra se termine y se habilite de una vez, porque así el problema queda picando.

