Hace unos años, hacer un trámite era casi sinónimo de fila, carpeta y fotocopia. Hoy, cada vez más sanjuaninos lo resuelven desde el celular, como quien se ahorra un viaje y un dolor de cabeza.
Detrás de ese cambio hay una estructura que no se ve, pero labura a full. Fabricio Echegaray, secretario de Transformación Digital y Modernización del Estado, explicó cómo se arma ese engranaje en De qué se trata, con Dolly Rodríguez y Alejandro Sánchez.
Uno de los casos más visibles es Ciudadano Digital (CIDI), que ya ronda las 300.000 descargas. Desde ahí se pueden pagar impuestos, consultar información educativa, pedir turnos médicos o hacer trámites del Registro Civil.
En Educación, por ejemplo, la libreta escolar digital ya está disponible para alumnos de escuelas estatales de primero a sexto grado. La idea es que el vecino entre por una sola puerta y después el sistema lo lleve al trámite que necesita, sin andar dando vueltas como perro en cancha de bochas.
Pero el cambio no es solo tecnológico. Echegaray contó que todavía hay sistemas viejos, servidores con años encima y programas hechos en lenguajes que cada vez maneja menos gente. Modernizar el Estado, en criollo, también es hacer que las áreas se hablen entre sí y no anden cada una por su lado.
El otro bardo es cultural: todavía mucha gente imprime lo que ya tiene digital. El funcionario puso como ejemplo un recibo de sueldo que volvió a papel en una clínica privada, aunque estaba disponible en formato digital.
Por eso, la apuesta es que documentos y datos puedan validarse con QR o sistemas de consulta puntual, sin exponer más información de la necesaria. Y encima apareció la inteligencia artificial, que ya ayuda a programar y hasta a diseñar piezas para CIDI. El Estado cambia de cara, pero la pregunta queda picando: ¿cuánto falta para que el papel quede, de una vez, para el museo?

