Salir a caminar por los circuitos turísticos de San Juan no es solo ponerse zapatillas y arrancar. Antes de largarse, conviene mirar el pronóstico, chequear los caminos y no hacerse el distraído con el clima.
Este verano, además, las lluvias pueden venir más seguido por el Súper Niño, un fenómeno climático que trae más precipitaciones a la región. Y en la montaña, ya se sabe, el tiempo tiene la costumbre de cambiar de un momento a otro.
Las tormentas fuertes pueden generar crecientes, aludes, caída de piedras y barro suelto. Por eso, si hay alerta meteorológica o el panorama viene feo, la recomendación es frenar la salida y seguir lo que indique Protección Civil o los guías del lugar.
El problema no siempre está donde uno está parado. Muchas veces llueve en la alta montaña y el agua baja después por los cauces, así que un río tranquilo puede ponerse bravo varios kilómetros más abajo, casi sin aviso.
En lugares como el Parque Provincial Ischigualasto, Juan Pablo Teja explicó que cuentan con estación meteorológica propia y que, ante lluvia, las actividades se suspenden. En zonas como Tres Marías, el Dique Punta Negra y Lomas de Las Tapias también hay que andar con ojo: puede haber derrumbes, grietas y superficies inestables. ¿Para qué regalarse un susto, si la montaña siempre avisa a su manera?

