El Gobierno de San Juan salió a mover las piezas y presentó una nueva campaña para frenar plagas que complican a los cultivos. Esta vez, además de Lobesia botrana y la mosca de los frutos, metió en la lista a la carpocapsa, que se suma al laburo oficial.
La novedad es que esa plaga entra este año al esquema de prevención y control. Afecta sobre todo a los cultivos de membrillo en el norte sanjuanino, así que la cosa no es menor para esa zona.
El anuncio lo hizo el ministro de Producción, Gustavo Fernández, que explicó que el plan se armó junto con el Centro de Ingenieros Agrónomos, el INTA y la Cámara de Comercio Exterior. O sea, no fue una idea tirada al aire: hubo mesa técnica y trabajo conjunto.
Fernández contó que la campaña se financiará por completo con recursos provinciales. Habrá vuelos de aviones, drones y entrega de productos para que los productores hagan aplicaciones en sus fincas, porque de arriba solo no alcanza.
El ministro también pidió que cada productor haga su parte dentro de su propiedad. En criollo: la Provincia pone una mano, pero si en la finca no se completa el trabajo, la plaga queda picando. ¿Y quién quiere eso?

