Con el pronóstico de tormentas dando vueltas, San Juan apuró el mantenimiento en las escuelas. El trabajo se concentró en techos, canaletas, desagües y cañerías para que el agua no haga de las suyas.
Desde el COPRE ampliaron los operativos preventivos en distintos establecimientos. Nicolás Álvarez, subsecretario de Servicios Públicos, contó que el plan venía de antes, pero ahora le dieron una vuelta más para llegar mejor parados a las lluvias.
El foco está puesto en los conductos que se tapan con tierra, hojas y ramas. Cuando eso pasa, aparecen las filtraciones y los desbordes, ese clásico bardo que nadie quiere ver en un aula ni en un patio.
Álvarez también señaló que ya se renovaron más de 65.000 metros cuadrados de membranas y cubiertas. En algunos casos, como en escuelas de Calingasta, hubo que demoler y reconstruir techos; en la escuela Teniente Ibáñez, la renovación fue total el año pasado.
Además, reforzaron drenajes en escuelas de zonas serranas, donde el agua baja con ganas y puede complicar todo. La idea es que las tormentas no les ganen por unos metros, porque cuando el cielo se pone pesado, mejor tener el laburo hecho, ¿no?

