La movida viene por el lado del juego responsable, y no es menor: San Juan, Mendoza y San Luis buscan unificar los registros de personas autoexcluidas. La idea es simple, pero clave: si alguien se prohibió entrar a una sala en una provincia, que no pueda hacer la de siempre y probar suerte en la vecina.
El presidente de la Caja de Acción Social, Juan Pablo Medina, dijo que el acuerdo ya tiene un bosquejo y que la voluntad está. Según explicó, el trabajo viene avanzado con Mendoza y San Luis, para proteger a quienes integran un grupo vulnerable por su relación con el juego.
Medina también contó que los datos de estas personas se manejan con mucha reserva. Sobre la cantidad de inscriptos en San Juan, aclaró que no tiene el número actualizado, pero recordó que en su momento eran 250 aproximadamente.
La autoexclusión se tramita a través de la división de Juego Responsable, donde psicólogas reciben a jugadores o a sus familias cuando las apuestas empiezan a complicar la casa, la economía o los vínculos. Quien firma ese acuerdo queda afuera de las salas físicas, aunque hasta ahora el freno no corría igual de un lado a otro de la región.
Ahí estaba el bache, el famoso atajo: alguien bloqueado en San Juan podía cruzar a un casino de Mendoza o San Luis y seguir apostando. El nuevo convenio busca cerrar esa puerta en toda Cuyo, con control en entradas y también en las plataformas legales de juego por internet. ¿Se terminó la escapada fácil?

