El Instituto Superior Técnico Profesional en Enología e Industrias Frutihortícolas, el ISTPEIF de la Escuela Fontana, se prepara para un cambio grande. Desde 2027 va a sumar por primera vez la Tecnicatura Superior en Sommelier y va a retocar otra carrera que ya viene de hace rato.
La novedad la confirmó la rectora Claudia Sánchez, que está al frente del instituto desde 2017. Además, la actual Tecnicatura en Fruticultura y Horticultura pasará a ser Tecnicatura Superior en Tecnología de los Alimentos, en el movimiento más fuerte de sus casi tres décadas.
La nueva carrera de Sommelier dura tres años y no se va a quedar solo en el vino. También va a trabajar con dulces, mermeladas, melón, aceite y aceituna, porque en San Juan el paladar no vive de una sola copa.
Según explicó Sánchez, el instituto venía pidiendo esta propuesta hace tiempo. Hoy no existe una opción de sommelier en la educación pública provincial, así que la apuesta llega con bastante expectativa y, si se llena el aula, hasta podrían poner cupo. Manso cambio de tablero, ¿no?
La reconversión de Fruticultura y Horticultura responde a que esa orientación no alcanzaba la matrícula que esperaba el Ministerio de Educación. La nueva tecnicatura va a meter visitas a fábricas de aceites, vinificación, lácteos y productos cárnicos en primer año, y prácticas en planta durante segundo y tercero.
También cambia la cocina académica: desde 2027, química inorgánica, orgánica y analítica, además de Enología, pasarán a ser anuales. Las prácticas de campo y de bodega también se extenderán para cubrir todo el ciclo productivo, no solo la vendimia y el trajín de una parte del año.
Para entrar al instituto hace falta el secundario completo, aunque quienes tengan más de 25 años y no lo terminaron pueden rendir un examen. Las preinscripciones serán en noviembre por las redes del instituto y la inscripción definitiva en febrero, con carreras estatales y gratuitas.
El ISTPEIF también mantiene convenios con el INTA, bodegas, fincas y fábricas de la provincia, y tiene un anexo en la Escuela Gonzalo Doblas de Caucete. Con nuevas carreras, más prácticas y salida laboral, la pregunta ya quedó picando: ¿quién se anota primero?

