Hoy se define la suerte del juicio político contra Marcelo Lima, y la cosa tiene final anunciado. La Sala Acusadora de la Cámara de Diputados va a dar a conocer el dictamen de la Comisión Investigadora, y todo indica que la denuncia se va al tacho.
El expediente llegó a la Sala después del 29 de julio, cuando se armó la comisión para analizar el planteo del abogado Nicolás Fiorentino. El tipo había apuntado contra Lima por no apartarse del Jury cuando ese organismo trató una denuncia contra el camarista Sergio Rodríguez.
Fiorentino decía que Lima y Rodríguez eran amigos íntimos, y que por eso el cortista no debía haber intervenido. Pero la Comisión, que integra oficialismo y peronismo, no le encontró sustento al argumento y concluyó que no hay elementos para avanzar.
Los legisladores reconocieron que Lima y Rodríguez compartieron laburo en varios momentos. Cuando Lima fue vicegobernador y presidente de la Cámara, entre 2003 y 2007, Rodríguez era secretario Administrativo. También coincidieron cuando Lima intendía la Capital y Rodríguez estaba en la Municipalidad.
Pero para los diputados, compartir espacios laborales no alcanza para configurar amistad íntima ni obliga a excusarse. Así las cosas, el dictamen fue unánime: no hay causal de apartamiento.
El origen de todo esto fue que el Jury, con Lima adentro, rechazó por unanimidad las denuncias de Fiorentino contra Rodríguez, Juan Carlos Pérez y Adriana Tettamanti. El abogado los había denunciado por incumplimiento de deberes y prevaricato.
Como no le dieron bola, Fiorentino salió a buscarle la vuelta al cortista y armó el juicio político. La Comisión Investigadora, integrada por Alejandra Leonardo, Marcela Quiroga, Marisa López, Mario Herrero y Sonia Ferreyra, le dijo que no.
Ahora la Sala Acusadora, que preside Juan de la Cruz Córdoba, tiene la última palabra. Con el dictamen unánime en contra, el archivo parece cantado. ¿Alguien duda de que Fiorentino va a salir a pegar el grito en el cielo?

