Las nevadas de las últimas semanas en la Cordillera estaban en el libreto. Ahora, lo que se hizo esperar fue la medición fina, porque el clima viene poniendo la traba.
Así lo explicó David Devia, secretario de Recursos Hídricos y Energías Renovables, que contó que ya se trabaja para calcular cuánta nieve hay y cuánta agua puede venir después. La película recién se empieza a armar.
Devia recordó que el año hídrico arranca el 1 de octubre y termina el 30 de septiembre, así que no coincide con el calendario común. En ese período se cruzan imágenes satelitales, sistemas de teledetección y herramientas tecnológicas para seguir de cerca el manto níveo.
La parte más delicada son los cateos de nieve en altura, que dependen de vuelos especiales. Esta semana no se están dando las condiciones de la ventana meteorológica, pero el funcionario estimó que podrían mejorar desde el próximo domingo.
En principio, las proyecciones vienen con buena pinta: hablan de una disponibilidad de agua muy por encima de los promedios históricos. Igual, Devia pidió no aflojar la guardia, porque una buena temporada no borra de un plumazo la sequía. Y en la Cordillera, ya se sabe, el clima no firma nada por adelantado, ¿no?

