Se te murió el saldo justo cuando ibas a subir al bondi, ¿no? No sos vos, es SUBE, que ayer se hizo la distraída con miles de sanjuaninos colgados.
La app no cargaba, los puestos de atención se plantaron y hasta las máquinas arriba de los colectivos se quedaron mirando el techo. Solo quedaron activas para consultar el saldo, ni para eso podías respirar tranquilo.
Desde las cuentas oficiales tiraron el parte con el clásico verso: "por inconvenientes técnicos ajenos a SUBE la compra y acreditación de saldo puede presentar intermitencias en su funcionamiento". Traducido al barrio: la culpa es de otro, atajate como puedas.
Los viajeros contaron que la joda arrancó bien temprano y que los acreditadores de los colectivos tampoco quisieron saber nada con los depósitos pendientes. Un verdadero quilombo para el que solo quería llegar al laburo.
En redes sociales las primeras quejas aparecieron el miércoles por la tarde, y no fue solo cosa de San Juan: la bronca se repitió en varias provincias.
La posta la dio Downdetector, la plataforma que mide caídas de servicios: la web de SUBE quedó marcada en rojo, con las denuncias superando por lejos el promedio habitual. ¿Alguien le explica al sistema que sin saldo no hay quien viaje?

