Tras los varios casos de intoxicación por monóxido de carbono registrados en las últimas semanas en San Juan, desde la Asociación de Instaladores Sanitarios, Agua, Gas y Anexos (AISAGA) volvieron a poner el foco en la prevención. La advertencia llegó con fuerza, porque el riesgo está más cerca de lo que parece y puede aparecer en cualquier casa. Desde la entidad remarcaron que todo artefacto que funciona por combustión genera este gas peligroso.
En esa lista entran equipos a gas natural, gas envasado, braseros, estufas a leña, alcohol, kerosene y otros combustibles. Por eso insistieron en no tapar ni descuidar las ventilaciones obligatorias y permanentes, tanto las rejillas superiores como las inferiores. Esas aberturas son clave para que el aire circule como corresponde y no se acumule el gas en el ambiente.
También remarcaron que, cuando se usan braseros, estufas u otros elementos a combustión, hay que ventilar bien los espacios. Esa renovación del aire ayuda a sacar impurezas y baja el riesgo de intoxicación. El monóxido de carbono es conocido como "el asesino silencioso" porque no tiene olor, color ni sabor, así que no da señales a simple vista y puede pasar desapercibido hasta que ya es tarde.
Desde AISAGA volvieron a pedirle a la comunidad sanjuanina que no afloje con los cuidados en plena temporada de frío. "Informarse, prevenir y ventilar es cuidar nuestras vidas. Entre todos, evitemos tragedias", cerraron desde la asociación. El mensaje es claro: revisar, ventilar y no confiarse puede salvar vidas.

