Otra vez el surtidor le metió la mano al bolsillo al automovilista sanjuanino. En las estaciones de YPF, la nafta súper quedó en $2.201 por litro y la Infinia trepó a $2.402.
El gasoil tampoco zafó del ajuste. El Diesel 500 pasó a $2.367, mientras que la Infinia Diesel se fue a $2.508 por litro.
Con esos números, llenar el tanque vuelve a ser un gasto pesado para cualquiera que ande todos los días en auto. Y en un mes donde todo se mueve, el combustible no iba a quedarse quietito, claro.
La suba apareció igual, pese a que el Gobierno nacional volvió a patear parte de la actualización de los impuestos a los combustibles. A través del Decreto 1126/2026, publicado este miércoles en el Boletín Oficial, decidió diferir hasta noviembre algunos incrementos tributarios pendientes.
Según los argumentos oficiales, la idea es sostener la actividad económica y evitar que el golpe se traslade de lleno al bolsillo. Pero en los surtidores la película ya empezó, y el que tiene que cargar no puede decir “mañana veo”, ¿no?

