Actuar, aprender y abrir puertas. Ese es el plan del taller de teatro inclusivo de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), donde participan personas con discapacidad y adultos mayores.
El espacio funciona hace cinco años bajo la Dirección de Extensión Universitaria. Antes pasó por la Municipalidad de Rivadavia, donde arrancó este recorrido que fue creciendo sin hacer mucho ruido, pero con trabajo del bueno.
“En esencia es capacitarlos, formarlos dentro de esta disciplina que es el teatro y también formarlos para trabajar”, dijeron en un informe de Integrándonos, en la emisión de TLN. La idea es clara: que el arte también pueda abrir una chance de laburo.
Para quienes integran el taller, el teatro es mucho más que escenario. Es encuentro, amistad y ese ratito de disfrute que vale oro. “Es actuar y estar feliz con mis amigos”, contó una de las participantes, con una alegría que contagia.
Ahora el grupo prepara las valijas para viajar a Córdoba y representar a San Juan y a la UNSJ en Desafiarte, un festival especializado que se hará durante los últimos días de agosto. Además, trabajan en una propuesta vinculada al circo y siguen con La Isla, una obra inspirada en La isla de los sentimientos, de Jorge Bucay.
También llevan esa propuesta a escuelas de educación especial de zonas alejadas del Gran San Juan. Y como si fuera poco, se anotan en actividades de la Fiesta Nacional del Sol y en proyectos de teatro independiente con Teitequia. ¿Quién dijo que el escenario tenía límites?

