El incendio que arrasó con varias viviendas en Rawson dejó a una familia casi sin nada. Las llamas se llevaron camas, televisores, lavarropas, ropa y todo lo que habían juntado con años de laburo.
Ahora la urgencia es una sola: conseguir un techo seguro para pasar las noches con los niños. Para colaborar, habilitaron el alias chispita.pan, porque a veces el primer paso para volver a arrancar es, simplemente, no dormir a la intemperie.
Fátima Solís, una de las damnificadas, contó por Radio Mil20 que la pérdida fue total. “En un abrir y cerrar de ojos las llamas devoraron todo”, resumió, todavía con el golpe fresco de lo que pasó.
También explicó que varias de las personas afectadas son de su propia familia. Algunas estructuras quedaron en pie, pero están deterioradas y no ofrecen seguridad, así que el panorama quedó bastante picando.
En medio del bardo, algunos vecinos ya se acercaron con camas, ropa de abrigo y mercadería. Pero la necesidad más grande sigue siendo una vivienda donde puedan pasar las noches sin andar a los ponchazos.
La familia insiste en que no alcanza con chapas, nylon o palos. Necesitan una solución habitacional de verdad, mientras esperan el resultado del peritaje que todavía no definió qué provocó el incendio.
Además, uno de los hijos de Fátima intentó volver a una habitación para rescatar su celular y terminó inhalando humo tóxico. Tuvo que ser asistido en ambulancia, y la propia mujer también sufrió una afectación en el rostro, aunque está fuera de peligro.
Mientras tanto, la vida sigue como puede y con ayuda prestada por vecinos. Después de perder casi todo, la familia busca empezar de nuevo, ¿quién no haría lo mismo si el fuego le dejara la casa en ruinas?

