Francisco Agustín González Carrizo, bombero del Destacamento N° 12 de Rivadavia, terminó en el Hospital Marcial Quiroga con los ojos vendados después de combatir los incendios del miércoles en Pocito.
La familia contó que sufrió una fuerte irritación ocular por estar varias horas expuesto al humo y al vapor. Los médicos le vendaron los ojos para protegerlo de la luz y del aire, porque el cuerpo ya venía pidiendo tregua.
Los allegados informaron que actualmente se encuentra mejor y que la evolución fue favorable. González Carrizo trabajó desde las 13 hasta las 20 del miércoles, en una jornada pesada por el viento Zonda y el avance rápido de las llamas.
La Dirección de Protección Civil informó que ese día se registraron cerca de 42 frentes de incendio entre el mediodía y las 23. La zona más complicada estuvo entre Rawson y Pocito, con focos que hicieron correr a más de uno.
En la Legislatura siguen en carpeta dos proyectos de ley presentados en mayo de 2024 para crear un Sistema Provincial de Bomberos Voluntarios. También plantean una obra social, una pensión graciable y un fondo para equipamiento y capacitación. ¿Hace falta esperar a que el fuego deje todo en cenizas para mover la aguja?
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