En Miraflores, la jornada del Día de la Bandera dejó una escena de esas que llegan al corazón. En la Residencia Miraflores, los adultos mayores protagonizaron un homenaje cargado de orgullo, memoria y sentimiento por la enseña patria. Lejos de ser un simple acto formal, el encuentro tuvo ese clima cálido que se arma cuando la emoción manda. Familias, trabajadores y residentes se juntaron para vivir un momento que arrancó aplausos y más de una mirada brillosa.
La bandera argentina fue llevada por Feliciano Esquivel y acompañada por Yolanda Chatar, Rosa Paredes, Héctor Terrera y Juan Ghivarelli, en una postal que sintetizó respeto y pertenencia. Cada paso estuvo seguido de cerca por los presentes, que celebraron con un fuerte aplauso el homenaje. También acompañó el equipo social y administrativo de la residencia, sumando contención a una ceremonia que tuvo a la familia como protagonista. Fue, sin vueltas, una de esas tardes en las que la patria se siente bien cerca.
Entre recuerdos, historias de vida y abrazos compartidos, la actividad dejó en claro que el amor por los símbolos nacionales no entiende de edades. La bandera volvió a unir generaciones en San Juan y a despertar emociones sinceras en todos los presentes. En tiempos donde sobran las malas, estas postales valen oro. Y esta vez, en Miraflores, el homenaje se ganó un lugar en la memoria de todos.

